De las travesías,
me he quedado con tus arrecifes,
una que otra tela,
un par de fotografías,
tus olas sobre mi muelle
y un montón de amarras.
De los naufragios,
me he quedado con tus lágrimas,
una que otra bebida,
un par de melodías.
tu faro sobre la vela
y un montón de cartas.