Cada uno sigue su naturaleza, el fuego toma lo que puede prender y quemar, la tierra toma lo que puede mover y esculpir, el aire lo que puede empujar y hacer volar, así entendí que soy como el agua, debe estar y saber apreciar lo que la llena, no toma nada sino que todos la toman, debe estar dispuesto a aceptar lo que merece, es por eso los peces crecen en ella y las olas desafiando su naturaleza intentan tocar tus piernas.