jueves, noviembre 1

dos vasos y un hilo de araña

quizás más que el lenguaje, es que somos pocos los que leemos en otros lenguajes, unos más tímidos, más nobles quizás, más finos, más sensibles e incluso invisibles, silencios en el teléfono, caricias que se sienten extrañas, miradas a un punto de fuga mientras siguen sonando palabras, el orden en el que vienen las lagrimas, en qué ojo primero, el derecho o el izquierdo ¿ambos a tiempo?, el beso más pequeño después de un beso, ¿cuántos hilos has cortado con brusco brazo?