jueves, marzo 21

Espejo

Tanto pesa el reflejo de nosotros en el tiempo,
que poco crece en los bordes del espejo,
ni para adornarte la cabeza
o para llenar de flores tu cabellera.

Dios quiera que algún día te vieras
en donde nada echa raíces,
un lugar donde la nada suele ir a llorar,
donde no crece el amar.

La brisa de agosto baila en tu llanto,
alardea el verte llorar,
quizás porque con ese maquillaje santo
tus lagrimas parecen gotas de mar.

La playa en un calor infernal se hizo cristal,
que nadie más la sienta al caminar,
para que tengas la oportunidad
de ver tu alma llorar.