domingo, septiembre 23

Siento cien sentires.


Hay veces en las que me siento como una hoja, la primera de un libro, la que todos pasan pero así se detengan por un momento en ella, no deja nada, no es algo para recordar, si algún día sirve para algo, será para cargar otro nombre.

Otras veces en las que me siento como una hoja, la primera de una rama, la que se seca para no llevar ni una lagrima al suelo, no deja nada, no es algo para otro árbol, si algún día sirve para algo, será para prender otro fuego.

En las últimas veces me siento una vez, la primera vez de las veces, en la que todos sienten, pero nadie siente por ella, no deja nada, no es algo para recordar, si algún día sirve para algo, será para vivir una segunda primera vez.

Quizás lo mejor es que me quede de pie, saboreando la sensación de lo notable de la ausencia, aunque por mi lado piense en la complicidad entre la pasta y la primera letra impresa.